El 30 de abril es el plazo final para que las autoridades regionales interesadas en hacerlo presenten al CND los expedientes técnicos que fundamenten la viabilidad de la integración de sus regiones. Para mediados de mayo el CND debe haber ya definido –en base a la evaluación de dichos expedientes- en cuales de los actuales departamentos habrá referéndums ratificatorios para proceder –o no- a crear nuevas y más grandes regiones. Todo parece indicar que habrá esta consultas populares en Cusco y Apurímac (podrían sumar a Madre de Dios); Ica, Huancavelica y Ayacucho; Tumbes, Piura y Lambayeque; y Áncash, Lima Provincias, Junín, Huanuco y Pasco. Es posible que Loreto y San Martín (quizás hasta con Ucayali) presenten también un expediente técnico para integrarse y que alguna integración parcial se produzca entre dos o mas departamentos del macro sur (Tacna, Moquegua, Arequipa, Puno y Madre de Dios). Una de las más importantes motivaciones de la integración es la expectativa generada por la descentralización fiscal. Como se sabe, de acuerdo a la Ley de Incentivos a la Integración y Conformación de Regiones y a la Ley de Descentralización Fiscal, las regiones que resulten de estos procesos de integración retendrán para sí el 50% de los recursos que ahora generan por concepto de IGV, ISC e Impuesto a la Renta de Terceras Personas. Las autoridades regionales consultadas entienden que se estos serían recursos de inversión adicionales a los que ahora ya tienen, y que por eso mismo se trata de un incentivo a la integración. Sin embargo, se dice que el Ministerio de Economía y Finanzas entiende que estos serían recursos sustitutorios respecto de los recursos de inversión que ahora reciben las regiones por transferencias del Gobierno Central. Veamos algunos ejemplos concretos de lo que estas diferentes interpretaciones implicarían para algunas regiones. Tomemos primero el caso de una región de alto grado de desarrollo, como La Libertad. Esta región ha tenido en el año 2004 un presupuesto total de algo más de 539 millones de soles, de los que casi 46 millones fueron recursos de inversión. Para ese mismo año, la SUNAT estima que la tributación ahí generada fue de unos 348 millones de soles, por lo que esa región retendría 174 millones si se integrase con otra u con otras. Si se trata de recursos adicionales, con la integración y la consecuente descentralización fiscal se pasaría de 46 a 220 millones de soles para gastos de inversión. Un crecimiento espectacular ciertamente. Y, si en lugar de basar los estimados en la llamada tributación legal (considerando solo las empresas que tributan en La Libertad) los basamos en la tributación efectiva (considerando a todas las empresas que operan en La Libertad aunque tributen en Lima por tener ahí su domicilio fiscal) ¡los recursos adicionales serían de mas de 550 millones de soles! Incluso si no se tratase de recursos adicionales, sino más bien de recursos sustitutorios, La Libertad seguiría ganando pues sus recursos de inversión pasarían de 46 millones a 128 millones (tributación legal) o a 505 millones (tributación efectiva). Este mismo escenario se plantea para otras regiones relativamente desarrolladas como Arequipa, Ica y Piura. Sin embargo es muy diferente la situación de las regiones menos desarrolladas, cuyo aporte es tributario es sensiblemente menor al de regiones antes mencionadas. Tomemos como ejemplo el caso de Amazonas: para el año 2004 ha tenido un presupuesto total de casi 163 millones de soles, con recursos de inversión por valor de 13.5 millones. En caso de integrarse, por descentralización fiscal le tocarían 2.3 millones con base en la tributación legal y casi 59 millones con base en la tributación efectiva. Si se aplicase el criterio de sustitución con base en la tributación legal –que es la actualmente vigente- Amazonas perdería casi 11 millones de soles de inversión. Claramente, en este caso la descentralización fiscal sustitutoria de los actuales recursos con base a estimados de tributación legal sería mas bien un desincentivo a la integración. En la misma situación se encuentran otros departamentos relativamente menos desarrollados como Apurímac, Ayacucho, Cajamarca, Huancavelica, Huanuco, Loreto y Pasco. Solamente en el caso de basarse los estimados en la tributación efectiva, el criterio de sustitución de los actuales recursos de inversión por aquellos que provienen de la retención del 50% de los tributos generados en las regiones integradas resulta beneficiosa para las mismas, resulta un estímulo a la integración. Pero pretender aplicar el criterio de sustitución con la actual metodología de estimación de los tributos regionales terminará perjudicando a las regiones menos desarrolladas, desincentivando los procesos de integración. Las autoridades y la ciudadanía de las regiones están tomando decisiones relativas a la integración en base a –entre otras cosas- determinadas expectativas de acceso a mayores recursos de inversión. Es urgente que el Gobierno (CND y MEF) aclare sus puntos de vista al respecto e informe a la ciudadanía y las autoridades regionales. Por nuestra parte, pensamos que en la medida en que se mantenga la actual metodología de estimación de los tributos regionales (tributación legal), es necesario que los recursos de la descentralización fiscal sean adicionales a los que ahora se asignan a las regiones. [1] Los estimados que sustentan este análisis han sido realizados por Javier Paulini, Área de Vigilancia Ciudadana, Grupo Propuesta Ciudadana. Ver la información completa y un análisis más desarrollado en www.participaperu.org.pe
Documento relacionado: Cifras relativas a la Ley de Descentraliación Fiscal y a la Ley de Incentivos para la Conformación de Regiones |